
No es fácil no saber qué es lo que quieres. No lo entiendes. Tú lo tienes claro y por eso piensas que no es para tanto. Pero ponte en mi lugar. No quiero poner en riesgo nuestra amistad. Pero, ¿qué amistad?. ¿Hace cuanto me miraste por última vez a los ojos y me preguntaste qué tal estaba?, ¿cuando fue la última vez que estuvimos hablando con tranquilidad? No, ya no. Porque hay amor, y quiero pensar que es por los dos, que tu sigues sintiendo algo por mi.
Mírame y dime que entre nosotros no hay nada, mírame y dime que ya no me quieres...
Y si lo único que quieres es deshacerte de mi, dime que fue una simple obsesión...