No pienses si las cosas van bien o van mal, sólo disfruta de cada momento, de sus sonrisas, de vuestros besos, caricias y miradas. Acuérdate cuando está lejos... te encantaría poder besarle. Hazle saber que le quieres y que es lo mejor que tienes.
No estés por encima suya, limítate a contemplar su boca, sus ojos, imagínelos cuando está lejos.
Pero por encima de todo, no dejes que se vaya, no lo permitas, porque si se va... si se va...sería horrible, espantoso y quien sabe si podrías volver a tenerle contigo.
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